El ajo nuestro gran aliado

El ajo nuestro gran aliado

Hoy en día y tras numerosos estudios, se ha demostrado que el ajo posee innumerables propiedades beneficiosas para nuestra salud. Por eso decimos el ajo, nuestro gran aliado. Hoy vamos a daros unos cuantos consejos basados en esta planta.

El mal aliento lleva a muchas personas a renunciar a comer ajos, perdiendo los beneficios que para la salud aportan. Para comerlos crudos es necesario tener gran voluntad. A medida que se practica esta curación, debe notarse cierta mejoría en el organismo. Para que desaparezca el mal aliento es bueno masticar unas hojas de menta o perejil, granos de café o manzana cruda. Al principio debe tomarse en ensaladas, crudo y en dosis muy pequeñas. Posteriormente, se podrá ingerir, por ejemplo, untándolo en una rebanada de pan. Transcurrido más tiempo, se desmenuzaran dos dientes de ajo en un vaso de agua junto a un zumo de limón, de esta manera, poco a poco se irá aumentando la dosis de ajo crudo. Un desayuno excelente lo constituye una rebanada de pan tostado, untado con mantequilla derretida y una ligera capa de ajo machacado, con una rociada de perejil troceado.

Para el colesterol:

Para hacer bajar los niveles de colesterol LDL se recomienda una infusión compuesta de 3 dientes de ajo, 2 gramos de espliego, 4 gramos de perifollo y 6 gramos de salvia para un litro de agua.
Se debe tomar 3 tazas diarias.

Vías urinarias:

El ajo actúa como diurético en aquellos casos en que se hace necesario que aumente la orina, al poseer la esencia y los azucares de bajo peso molecular que encierra. También esta planta limpia y desinfecta las vías urinarias desde dentro evitando infecciones e inflamaciones.

Regulación estomacal:

Si el ajo se incorpora a nuestra dieta alimenticia, se conseguirá una relajación de la musculatura digestiva, un estimulo secretor de jugos y una desconexión de la excitación nerviosa adrenalinita. Esta hortaliza es idónea para hacer desaparecer las diarreas: se toma el zumo de un limón junto a una cabeza de ajo. Curiosamente tomado de la misma forma también permite prevenir el estreñimiento porque regula y recupera la flora intestinal. Si se mastica favorece la salivación, protege al estomago de ulceraciones y alcaliza el jugo gástrico.

Migrañas y dolores de cabeza:

No actúa como un analgésico, esto es, la persona que padezca de migrañas no va a encontrar una mejoría de forma inmediata. El consumo regular de esta planta, de forma cruda, corrige muchas de las causas que origina el dolor.

Hemorroides:

El ajo fluidifica la sangre, previene la formación de trombos y alivia el estreñimiento y los gases. Una buena cura para evitar la formación de hemorroides consiste en un zumo de tomate natural y un pimiento rojo dulce. A esta pócima se añade un par de dientes de ajo crudos y dos cucharadas de salvado con una pizca de aceite de oliva.

Impotencia:

La principal causa de impotencia en el hombre son los trastornos derivados de la próstata y la arterioesclerosis. La combinación del ajo con el aceite de germen de trigo y la cayena son tres elementos que ayudan a restablecer la virilidad. Otro remedio eficaz y que no entraña ningún peligro consiste en frotar con ajo el área lumbar de la columna y el sacro.

Parásitos intestinales:

El ajo es eficaz para eliminar las lombrices y otros parásitos. En el primer caso un buen remedio es suministrar un cuarto de diente de ajo tres veces al día. Puede ir acompañado de un zumo de naranja, limonada o leche. Otra solución pasa por confeccionar un enema que se introducirá al niño por vía anal. El preparado de este consiste en cocer una cucharada sopera de tomillo, una cucharada sopera de poleo y dos dientes de ajo machacados por taza grande de infusión. Se filtrara el liquido, templado y se verterán un enema.

Diabetes:

El consumo de ajo disminuye el nivel de glucosa en sangre por lo que resulta eficaz para las personas que padecen de diabetes.

Alcoholismo:

La persona que padece esta enfermedad puede llegar a dejar el alcohol si come ajos crudos o toma diariamente en ayunas un jugo de ajo mezclado con zumo de limón.

Reuma:

Frotar con ajos pelados las articulaciones doloridas e inflamadas, así como cualquier otra parte del cuerpo afectada por dolores reumáticos. Se ha podido constatar que esta solución ejerce una solución anti inflamatoria e indirectamente provoca una disminución del dolor. Ayuda a eliminar el ácido úrico.

Tos:

El ajo es expectorante, eficaz para ablandar la tos, esto se traduce en un incremento de la secreción de mucosidades. Para descongestionar las vías respiratorias se puede untar ajo en el pecho y la espalda. Como preventivo, tomar miel y limón junto al ajo puede evitar la aparición de gripes, resfriados e incluso alergias.

Picaduras de insectos:

Contra la picadura de avispa, arañas o mosquitos, entre otros insectos, el ajo resulta muy beneficioso. Todos recordamos este remedio casero consiste en untar directamente un diente de ajo en la superficie herida. También se tiene que comer un ajo con leche cada tres horas.

Menstruación y menopausia:

Esta planta actúa favoreciendo la menstruación en la mujer, especialmente entre aquellos que tienen un ciclo bastante irregular. Respecto a la menopausia, evita los cambios de temperatura en el organismo, las sofocaciones y las depresiones. También aporta calcio y yodo que son tan necesarios.


Hasta aquí este aporte, esperamos vuestros comentarios y que pongáis en práctica lo comentado. También queremos recomendar, como siempre, que ante todo, hay que visitar al médico, que es la gran autoridad en cuestión de salud.

Hasta pronto.

Salud . Enlace permanente.
Artículo patrocinado por www.productobioecologico.com

101 comentarios sobre “El ajo nuestro gran aliado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *