Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views :
¡ Alerta !

Estas utilizando un bloqueador de anuncios, para poder ver el contenido de la página. Por favor desinstale el bloqueador de anuncios o deshabilita el bloqueador en nuestro dominio.

Mejoras en el tratamiento de la insuficiencia renal

/
/
/
96 Views

En las últimas semanas han aparecido nuevos avances y mejoras en el tratamiento de la insuficiencia renal que pensamos es importante resaltar. La insuficiencia renal o fallo renal se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar adecuadamente las toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre.

Human kidney cross section on scientific background

Síntomas de la insuficiencia renal y diagnostico

Los síntomas más comunes de la insuficiencia renal incluyen nauseas, vómitos, perdida de apetito, fatiga, debilidad, insomnio, oliguria, disminución de la rapidez mental, falta de concentración, espasmos, calambres musculares, edema, picazon constante, hipertensión difícil de controlar. Si se acumula liquido en los pulmones o el corazón como resultado del inadecuado funcionamiento de los riñones, el paciente puede también presentar problemas adicionales como dolor en el pecho y dificultad para respirar.

Organ, Acute Angle, Dialysis, Pregnant

Las pruebas diagnósticas llevadas a cabo para determinar si una persona que presente los síntomas anteriores puede presentar insuficiencia renal incluyen:

  • Análisis de sangre para medir niveles de creatinina y urea
  • Análisis de orina y del volumen de orina
  • Ecografía de los riñones
  • Biopsia de aguja

Manifestaciones de la insuficiencia renal

La insuficiencia renal puede ser aguda o crónica dependiendo de si la persona muestra una afectación severa instantánea o se desarrolla paulatinamente. La insuficiencia renal aguda generalmente se debe a una intoxicación o una infección de los riñones. Generalmente, el tratamiento de la causa subyacente conduce a una rápida recuperación, y generalmente completa, de la función renal. La insuficiencia renal crónica, por el contrario, surge como resultado de un progresivo deterioro del funcionamiento de los riñones, generalmente por un sobreesfuerzo durante periodos de tiempo prolongados, enfermedades como la diabetes, la hepatitis o la cirrosis, algunos tratamientos neoplásicos y infecciones urinarias recurrentes.

Tratamiento de la insuficiencia renal

Hasta ahora, el tratamiento de la insuficiencia renal crónica se había centrado en tratar de ralentizar el proceso de deterioro. En la mayor parte de los casos, la insuficiencia renal crónica cursa sin síntomas durante los primeros estadios de la enfermedad, no apareciendo hasta que esta esta muy avanzada y el daño a los riñones es irrecuperable.

ensuring talk of female hospitaldoctor to her patient in hospital. Senior woman laying in hospitalbed. Hospitalseries with doctors and patients in real surrounding

El tratamiento de la enfermedad renal crónica hasta ahora se había basado en tratar de ralentizar un ulterior daño a los riñones. Esto se lograba por ejemplo por un cambio sustancial en la dieta del paciente. En este sentido, es muy importante que los pacientes diagnosticados con insuficiencia renal crónica limiten al máximo la ingesta de proteínas y carbohidratos complejos, cuya eliminación requiere un mayor esfuerzo de los riñones. Los pacientes deben también elevar el consumo de agua y eliminar o reducir el consumo de sal para evitar problemas de retención hídrica. En los casos más avanzados, los pacientes reciben diuréticos para mejorar el funcionamiento de los riñones en la medida de lo posible facilitando la eliminación de los líquidos en exceso. En los últimos estadios de la enfermedad, no obstante, es necesario someter al paciente a un proceso de diálisis hasta que pueda realizarse un trasplante del riñón afectado.

Todos los registros de todos los países que poseen datos demuestran un continuo crecimiento del número de pacientes que necesitan tratamiento sustitutivo de la función renal. Es por ello especialmente importante que se encuentren tratamientos eficaces que alivien los síntomas de los pacientes y evite tener que llegar a necesitar de una diálisis y un trasplante de los riñones, tal y como se refleja este artículo de la revista Nefrología. Algunos de los estudios llevados a cabo son:

  • Riñones implantables que, como el human nephron filter, sustituyan artificialmente el funcionamiento del riñón. Este HNF consiste en dos membranas de diálisis que trabajan en serie dentro de un recipiente. La primera membrana, llamada membrana G, es similar a la membrana glomerular presente en las nefronas. Es capaz de filtrar compuestos proteicos que presenten un peso molecular similar al de la albumina. La segunda membrana o membrana T reproduce la función del tubulo renal. Contiene pequeños poros de diferentes tamaños y angulaciones que consiguen la eliminación selectiva de determinados solutos. Para que esta membrana T funcione eficazmente debe diseñarse empleando tecnologías de ingeniería molecular que le confieren una forma especifica a los distintos poros, garantizando la selección del soluto tanto en función de su peso como de su estructura o forma química.
  • Riñones artificiales (WAK) o aparatos de hemodiálisis portátiles. Su objetivo es el de sustituir a las maquinas de diálisis y permitir que el paciente logre dializarse continuamente al igual que haría al filtrar la sangre por medio de sus riñones. Al igual que estas maquinas, la sangre arterial del paciente se extrae. Una vez filtrada y tras haber regulado la concentración de bicarbonato y de electrolitos esenciales, la sangre se reintroduce en el torrente sanguíneo del paciente. Si bien son aun un prototipo los resultados obtenidos hasta ahora son muy positivos y, seguramente, reemplazaran a las maquinas de diálisis que conocemos actualmente.
  • Bioartificial renal assist device (RAD) que usa células madre embrionarias capaces de regenerar el epitelio tubular del paciente, restaurando con ello la función renal adecuada tras un fracaso renal agudo o una necrosis tubular. Las células se implantan en un capilar de polisulfona y se someten a factores de crecimiento específicos. Una vez implantadas estas células presentan la función endocrina del riñón, lo que permite al paciente recuperar el correcto funcionamiento del metabolismo de las proteínas y la producción de urea, mejorando la disfunción del riñón a largo plazo y aliviando muchos de los síntomas de la insuficiencia renal. En general, los pacientes tratados con RAD presentan una mortalidad muy inferior a los que reciben tratamientos basados exclusivamente en la diálisis.
  • Tratamiento farmacológico con sustancias antifibroticas como tranilast, inhibidores de la protein kinasa C como la ruboxistaurina y medicamentos contra el estrés oxidativo como alagebrium. Además, es posible controlar farmacológicamente el metabolismo de compuestos de glicolizacion como la aminoguanidina y piridoxamina y glicosaminoglicanos con sulodexide. Otros medicamentos, como la dapaglifozina son capaces de prevenir complicaciones como la insuficiencia cardiaca en pacientes con insuficiencia renal crónica con o sin diabetes tipo 2.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicidad

This div height required for enabling the sticky sidebar

Publicidad